La radiofrecuencia intracavitaria es una modalidad de terapia física en la que la energía se aplica mediante un cabezal introducido en la cavidad vaginal, con el objetivo de actuar sobre la musculatura del suelo pélvico de forma más directa que desde el exterior. Su uso en hipertonía de suelo pélvico ha crecido en los últimos años, pero la evidencia publicada seguía siendo escasa.
El 29 de agosto de 2026 se publicó en la revista Cureus una serie de casos prospectiva que documenta tres pacientes con hipertonía de suelo pélvico y vaginismo tratadas con esta técnica. Los resultados son llamativos. Y precisamente por eso conviene leerlos con cuidado, porque lo que una serie de tres casos puede y no puede demostrar es muy distinto de lo que un titular sugeriría.
Qué es una serie de casos y qué lugar ocupa en la evidencia
Antes de mirar los resultados conviene situar el tipo de estudio, porque de ello depende cómo se interpretan.
Una serie de casos describe la evolución de un grupo reducido de pacientes que han recibido un mismo tratamiento. No hay grupo de control, no hay aleatorización y no hay cegamiento. Eso significa que no permite separar el efecto del tratamiento de otros factores que actúan al mismo tiempo: la evolución natural del cuadro, el efecto de la atención recibida, la expectativa de la paciente o cambios en su contexto vital.
En la jerarquía habitual de la evidencia, una serie de casos se sitúa por encima del caso clínico aislado y muy por debajo del ensayo controlado aleatorizado. Su función no es demostrar eficacia, sino documentar de forma estructurada una observación clínica y justificar, si el resultado lo merece, un estudio de mayor nivel.
Dicho de otro modo: una serie de casos no responde a la pregunta de si un tratamiento funciona. Responde a la de si merece la pena investigarlo en serio.
Qué se hizo en este estudio
El trabajo describe una serie de casos prospectiva con tres mujeres de 31, 32 y 45 años, todas con hipertonía de suelo pélvico y vaginismo. La hipertonía del suelo pélvico es reconocida como un contribuyente musculoesquelético relevante al dolor pélvico crónico y puede asociarse a trastornos de dolor genito-pélvico y de la penetración, entre ellos el vaginismo.
Cada paciente recibió seis sesiones semanales de tratamiento con un dispositivo de radiofrecuencia monopolar capacitiva-resistiva. Cada sesión consistió en una aplicación intracavitaria de veinte minutos mediante el cabezal MJS, combinada con la aplicación simultánea de una placa pélvica automática.
La valoración se hizo antes del tratamiento y en el seguimiento posterior, mediante escalas de dolor, el Female Sexual Function Index, exploración del suelo pélvico y evaluación funcional de la penetración vaginal.
Qué resultados se observaron
Los resultados publicados fueron los siguientes.
| Medida | Antes del tratamiento | En el seguimiento |
|---|---|---|
| Puntuación de dolor (0-10) | Rango de 8 a 9 | Rango de 0 a 1 |
| FSFI, puntuación total | Rango de 8,3 a 12,4 | Rango de 28,9 a 31,8 |
| Hipertonía en exploración | Presente en las tres | Mejoría en las tres |
| Penetración vaginal | Dolorosa o imposible | Sin dolor en las tres |
Serie de casos de tres pacientes. Nieto Díaz A., Cureus, 2026. doi 10.7759/cureus.115396
Las tres pacientes mostraron mejoría en la hipertonía muscular valorada clínicamente y recuperaron la penetración vaginal sin dolor, con relaciones con penetración satisfactorias referidas durante el seguimiento.
Conviene una nota sobre el FSFI, porque sin ella la cifra no se interpreta bien. El Female Sexual Function Index es un cuestionario autoadministrado que evalúa varios dominios de la función sexual femenina. Es una medida subjetiva, referida por la propia paciente, y en un estudio sin cegamiento una paciente que sabe que está recibiendo un tratamiento nuevo puede puntuar de forma más favorable. Eso no invalida el dato, pero forma parte de cómo hay que leerlo.
Qué no demuestra este estudio
Este es el apartado más importante del artículo, y no es una formalidad.
Los propios autores lo dejan escrito con claridad en su conclusión: señalan que en esta pequeña serie de casos no controlada el tratamiento se asoció a mejoras clínicamente relevantes, pero que los hallazgos son preliminares y generadores de hipótesis, y que no pueden establecer la eficacia del tratamiento. Añaden que se necesitan estudios prospectivos controlados más amplios, con protocolos de tratamiento estandarizados, valoraciones objetivas del suelo pélvico y un seguimiento a largo plazo predefinido, para determinar la eficacia, la seguridad y el papel clínico apropiado de esta intervención.
Merece la pena detenerse en tres limitaciones concretas.
- Tres pacientes. Con esa muestra no es posible ningún análisis estadístico significativo ni ninguna generalización.
- Sin grupo de control. No hay forma de saber cuánta parte de la mejoría corresponde al tratamiento y cuánta a la evolución del cuadro, al acompañamiento clínico o a la expectativa.
- Vaginismo e hipertonía tienen un componente psicológico y relacional importante. Seis semanas de atención especializada y de contacto clínico regular son, en sí mismas, una intervención.
Nada de esto convierte el estudio en irrelevante. Lo sitúa en el lugar que le corresponde: una observación bien documentada que justifica investigar más, no una prueba de eficacia.
Por qué aun así este trabajo importa
Hay dos motivos por los que una serie de tres casos puede ser relevante.
El primero es el punto de partida. Las tres pacientes referían dolor de 8 a 9 sobre 10 y puntuaciones de FSFI en el rango de la disfunción sexual marcada. No eran cuadros leves. En hipertonía con vaginismo asociado, documentar de forma estructurada la evolución de casos así tiene valor descriptivo, sobre todo en un área donde la literatura publicada es escasa.
El segundo es el vacío que llena. La hipertonía de suelo pélvico está reconocida como contribuyente musculoesquelético al dolor pélvico crónico, pero las opciones terapéuticas documentadas siguen siendo limitadas y la evidencia sobre terapias físicas aplicadas por vía intracavitaria es escasa. En ese contexto, un trabajo publicado en una revista indexada y con revisión por pares aporta un punto de partida donde antes había sobre todo experiencia clínica no publicada.
El trabajo está firmado por Aníbal Nieto Díaz, Profesor Titular de Obstetricia y Ginecología y Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, en la Universidad de Murcia.
Qué haría falta ahora
Si esta observación se quiere convertir en evidencia utilizable, el camino está bastante bien definido y los propios autores lo señalan.
Haría falta un ensayo controlado, con un grupo de comparación que reciba el tratamiento estándar o una aplicación simulada, con un tamaño muestral calculado, con valoraciones objetivas del tono del suelo pélvico además de las escalas autoinformadas, con un protocolo de tratamiento estandarizado y con un seguimiento a largo plazo definido de antemano.
Hasta que eso exista, la lectura correcta de este trabajo para un profesional es la de una señal, no la de una indicación. Sirve para saber que la línea está abierta y merece atención; no para modificar la práctica clínica.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la radiofrecuencia intracavitaria?
Es una modalidad de terapia física en la que la energía de radiofrecuencia se aplica mediante un cabezal introducido en la cavidad vaginal, con el objetivo de actuar de forma más directa sobre la musculatura del suelo pélvico que desde una aplicación externa.
¿Este estudio demuestra que la técnica es eficaz en vaginismo?
No. Se trata de una serie de tres casos sin grupo de control. Los propios autores describen sus hallazgos como preliminares y generadores de hipótesis, e indican que no permiten establecer la eficacia del tratamiento.
¿Cuántas sesiones se aplicaron?
Seis sesiones semanales, cada una con veinte minutos de aplicación intracavitaria combinada con una placa pélvica. Es el protocolo de este estudio concreto, no una pauta generalizable.
¿Dónde se puede leer el estudio completo?
Está publicado en acceso abierto en la revista Cureus, con DOI 10.7759/cureus.115396, y puede consultarse íntegro sin suscripción.
Transparencia
El estudio citado se realizó con un dispositivo de radiofrecuencia monopolar capacitiva-resistiva fabricado por Capenergy Medical, S.L. Capenergy no ha participado en la redacción de la publicación científica. Este artículo divulgativo ha sido elaborado por Capenergy a partir del trabajo publicado, y sus limitaciones se describen tal como las exponen los propios autores.
El valor de un trabajo como este para un profesional del suelo pélvico no está en la conclusión, sino en la pregunta que abre. Documenta que en tres pacientes con hipertonía y vaginismo se observó una mejoría relevante tras un protocolo definido, y deja planteado lo que todavía falta por saber.
Si trabajas en suelo pélvico y quieres revisar la evidencia disponible sobre terapias físicas en esta área, puedes consultar nuestra recopilación de estudios clínicos o escribirnos para comentarlo.
Bibliografía
- Nieto Díaz A. Monopolar capacitive-resistive radiofrequency for pelvic floor hypertonia and vaginismus: a case series. Cureus. 2026;18(8). doi:10.7759/cureus.115396. Publicado en acceso abierto bajo licencia CC BY 4.0
- Rosen R, Brown C, Heiman J, et al. The Female Sexual Function Index (FSFI): a multidimensional self-report instrument for the assessment of female sexual function. Journal of Sex & Marital Therapy. 2000;26(2):191-208