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Diatermia lumbar: 2 ensayos clínicos y qué demuestran

La diatermia lumbar por radiofrecuencia es una de las técnicas de terapia física más extendidas en las clínicas de fisioterapia españolas, y también una de las que arrastra un debate más antiguo: si lo que produce es un efecto terapéutico real o simplemente el alivio pasajero de aplicar calor profundo a un paciente que además está haciendo ejercicio.

Dos ensayos clínicos aleatorizados publicados en 2024 y 2025, ambos del mismo grupo de investigación de la Universidad de Almería, abordan esa pregunta desde dos ángulos distintos y complementarios. El primero compara la diatermia contra un tratamiento simulado. El segundo la compara sumada al ejercicio frente al ejercicio solo. Juntos responden a dos preguntas que conviene no confundir: si hace algo más que el placebo, y si aporta algo sobre lo que ya funciona.

Por qué hacían falta dos ensayos y no uno

Cuando un profesional se pregunta si una terapia física merece la pena, en realidad está haciendo dos preguntas encadenadas.

La primera es si el efecto observado se debe a la técnica o al contexto. Un paciente que acude a consulta, es atendido durante veinte minutos y recibe calor en la zona dolorida va a mejorar por muchos motivos que no tienen nada que ver con el aparato. Para separar eso hace falta un grupo de control que reciba exactamente el mismo protocolo con el equipo apagado.

La segunda pregunta es distinta y llega después: aunque la técnica tenga un efecto propio, ¿aporta algo cuando el paciente ya está haciendo ejercicio terapéutico supervisado, que es el tratamiento con más respaldo en dolor lumbar crónico? Una terapia puede ser mejor que nada y a la vez irrelevante junto a lo que de verdad funciona.

Cada uno de los dos ensayos responde a una de estas preguntas.

Primer ensayo: diatermia lumbar frente a tratamiento simulado

El estudio se publicó en Scientific Reports en junio de 2024 y es de acceso abierto. Se trata de un ensayo controlado aleatorizado simple ciego, con análisis por intención de tratar, realizado en la Unidad Clínica de Fisioterapia de la Universidad de Almería y registrado previamente en ClinicalTrials.gov.

De 250 pacientes cribados, sesenta cumplieron los criterios y fueron asignados al azar a dos grupos de treinta. El grupo experimental recibió radiofrecuencia pulsada monopolar dieléctrica de tipo capacitivo, con emisión pulsada de 840 kHz y 30 voltios, aplicada de forma dinámica sobre los puntos gatillo miofasciales activos del cuadrado lumbar, el multífido y el iliocostal. Cada sesión duró veinte minutos, tres sesiones por semana durante tres semanas: nueve sesiones en total.

El grupo de control recibió el mismo protocolo, con la misma duración y la misma frecuencia, pero con el equipo apagado. Ni un grupo ni el otro realizó ejercicio terapéutico durante el estudio. Las mediciones se hicieron antes de la aleatorización, al terminar el tratamiento y a los dos meses, siempre por un evaluador ciego a la asignación.

Qué encontró

Los resultados entre grupos, en las escalas principales, fueron los siguientes.

Medida Diatermia
(inicio → 3 sem)
Simulado
(inicio → 3 sem)
A 3 semanas A 2 meses
Discapacidad RMDQ (0-24)8,03 → 2,679,20 → 7,60p < 0,001p < 0,001
Discapacidad ODI (0-50)27,20 → 9,9326,57 → 23,07p < 0,001p < 0,001
Dolor EVA (0-10)6,42 → 2,756,38 → 4,50p < 0,001Sin diferencia
Kinesiofobia TSK (17-68)29,67 → 22,2029,13 → 27,80p < 0,001p < 0,001
Distancia dedos-suelo (cm)14,23 → 8,3013,53 → 13,80p < 0,001p = 0,005
Resistencia McQuade (s)48,60 → 63,6846,40 → 50,47p = 0,012p = 0,022

Datos de Lara-Palomo et al., Scientific Reports, 2024. n = 60 (30 por grupo).

Diatermia lumbar: resultados del ensayo controlado con placebo en discapacidad, dolor y movilidad

Los autores concluyen que nueve sesiones produjeron mejoras clínicamente significativas en dolor, discapacidad y resultados físicos a corto plazo, y que esas mejoras fueron significativamente más pronunciadas que las obtenidas con el tratamiento simulado.

El matiz que conviene no saltarse

Hay un resultado en esa tabla que va en dirección contraria y que merece atención: la diferencia en intensidad de dolor entre ambos grupos, muy clara al terminar el tratamiento, había desaparecido a los dos meses. Los propios autores lo señalan y reconocen que el papel a largo plazo de esta técnica no está claro y que hacen falta más estudios.

Es decir: la ventaja se mantuvo en discapacidad, en miedo al movimiento, en movilidad y en resistencia muscular, pero no en la intensidad del dolor referido. Cualquier lectura del ensayo que omita ese punto está contando media historia

Segundo ensayo: diatermia lumbar sumada al ejercicio supervisado

El segundo estudio se publicó en Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation, en el volumen de mayo de 2025, con edición electrónica previa en septiembre de 2024. Participa el mismo grupo de la Universidad de Almería junto a la Unidad de Gestión Clínica de Rehabilitación del Hospital Universitario de Puerto Real, en Cádiz.

El diseño es también un ensayo aleatorizado simple ciego con sesenta pacientes con dolor lumbar crónico. El grupo de intervención, de treinta pacientes, recibió diatermia dieléctrica monopolar por radiofrecuencia junto con ejercicio terapéutico supervisado, a lo largo de ocho sesiones repartidas en cuatro semanas. El grupo de control, también de treinta, recibió exactamente el mismo protocolo de ejercicio sin la diatermia. Se evaluó a los participantes antes de la primera sesión, a las cuatro semanas y a las doce.

Se midieron discapacidad, dolor, kinesiofobia, calidad de vida, calidad del sueño, malestar emocional, fuerza isométrica del tronco y rango de flexión del tronco. Según los autores, el análisis entre grupos mostró diferencias significativas en todas las medidas en cada uno de los seguimientos, y concluyen que la combinación de diatermia por radiofrecuencia con ejercicio terapéutico supervisado supera de forma significativa la eficacia del ejercicio terapéutico supervisado en solitario, con mejoras en dolor, discapacidad, kinesiofobia, movilidad lumbar en flexión y calidad de vida general.

La diferencia entre este ensayo y el anterior no es de grado, es de pregunta. Aquí el grupo de control no recibe un placebo: recibe el mejor tratamiento disponible. Y aun así, la adición de la terapia física produjo una diferencia medible.

Qué se puede concluir y qué no

Leídos juntos, los dos ensayos sostienen una conclusión razonablemente acotada: en pacientes con dolor lumbar crónico, la diatermia por radiofrecuencia produjo efectos superiores a un tratamiento simulado, y sumada al ejercicio terapéutico supervisado produjo resultados superiores al ejercicio en solitario, en los plazos y variables que ambos estudios midieron.

Eso no es lo mismo que decir que la técnica funcione en cualquier patología, ni que sus efectos se mantengan a largo plazo, ni que sustituya a nada. Conviene tener presentes cuatro limitaciones.

  • Ambos estudios tienen sesenta participantes. Es una muestra suficiente para el cálculo que los autores plantearon, pero pequeña en términos absolutos.
  • Los dos proceden en gran parte del mismo grupo investigador. Coincidir consigo mismo no es lo mismo que ser replicado por equipos independientes.
  • El seguimiento más largo es de doce semanas. Para una patología crónica, eso es corto.
  • El ensayo con control simulado no incluyó ejercicio en ninguno de los dos grupos, de modo que sus resultados no describen el escenario clínico habitual, donde el ejercicio casi siempre está presente.

Nada de esto invalida los hallazgos. Los sitúa. Y situarlos bien es lo que permite usarlos con criterio delante de un paciente.

Cómo se traduce esto a la práctica clínica

La lectura práctica más honesta de estos dos ensayos es que la diatermia lumbar no compite con el ejercicio terapéutico: lo acompaña. En ninguno de los dos estudios se plantea sustituir el ejercicio, y en el de 2025 el ejercicio está presente en ambos grupos precisamente porque es el estándar de referencia.

Esa distinción tiene consecuencias concretas cuando se organiza un servicio. Si el ejercicio terapéutico es el componente que puede pautarse, supervisarse y seguirse incluso a distancia, y la terapia física aplicada es el componente que exige presencia, entonces lo que estos ensayos sugieren es que la sesión presencial no es un añadido prescindible al programa domiciliario, sino el elemento que mejora los resultados de ese programa.

También hay una lectura sobre el miedo al movimiento que suele pasar desapercibida. En ambos ensayos la kinesiofobia mejoró de forma sostenida en el grupo

Preguntas frecuentes

¿La diatermia lumbar es mejor que el ejercicio terapéutico?

No es la pregunta que estos ensayos responden. Ninguno de los dos plantea la diatermia como alternativa al ejercicio. El de 2025 evalúa qué añade cuando se suma a un programa de ejercicio supervisado, y el ejercicio está presente en ambos grupos.

¿Cuántas sesiones se aplicaron en estos estudios?

Nueve sesiones en tres semanas en el ensayo con control simulado, y ocho sesiones en cuatro semanas en el ensayo combinado con ejercicio. Son los protocolos de esos estudios concretos, no una pauta generalizable: la dosificación corresponde al criterio del profesional según cada caso.

¿Se mantuvieron los resultados en el tiempo?

Parcialmente. En el ensayo con control simulado, las mejoras en discapacidad, kinesiofobia y movilidad se mantuvieron a los dos meses, pero la diferencia en intensidad de dolor entre grupos no. El seguimiento más largo de ambos estudios es de doce semanas.

¿Estos ensayos se hicieron con equipos Capenergy?

No. El ensayo de 2024 se realizó con un dispositivo de otro fabricante, según consta en la publicación. Los resultados corresponden a la técnica evaluada en esos estudios y no a ningún equipo concreto de nuestra gama.

La utilidad de un ensayo clínico para un profesional no está en el titular, sino en lo que delimita. Estos dos acotan bastante bien un terreno: en dolor lumbar crónico, en plazos cortos y medios, la diatermia por radiofrecuencia aportó algo por encima del placebo y algo por encima del ejercicio solo. Fuera de ahí, la literatura todavía no permite afirmar mucho más.

Si trabajas con pacientes de dolor lumbar crónico y quieres revisar cómo encaja la terapia física en tu protocolo actual, escríbenos y lo vemos sobre tu caso.

Bibliografía

  1. Lara-Palomo IC, Capel-Alcaraz AM, García-López H, Castro-Sánchez AM, Albornoz-Cabello M. Effects of monopolar pulsed-capacitive dielectric radiofrequency diathermy in patients with chronic low back pain: a randomised clinical trial. Scientific Reports. 2024;14:14059. doi:10.1038/s41598-024-64832-9
  2. Lara-Palomo IC, Capel-Alcaraz AM, García-López H, Castro-Sánchez AM, Querol-Zaldívar MÁ, Fernández-Sánchez M. Effectiveness of monopolar diathermy by radiofrequency combined with exercise in patients with chronic low back pain: a randomized clinical trial. Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation. 2025;38(3):420-433. doi:10.3233/BMR-240118
  3. Notarnicola A, et al. Short term efficacy of capacitive-resistive diathermy therapy in patients with low back pain: a prospective randomized controlled trial. Journal of Biological Regulators and Homeostatic Agents. 2017;31(2):509-515
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