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Tratamiento del lipedema: cómo frenar la progresión

El lipedema es una enfermedad crónica del tejido graso que se manifiesta como un aumento de volumen simétrico, doloroso y desproporcionado de cintura para abajo. Durante años se ha confundido con obesidad o con celulitis, y muchas pacientes llevan oyendo «tú eres así» desde la adolescencia. El tratamiento del lipedema parte hoy de otra idea: no se trata de borrar una predisposición, sino de impedir que la enfermedad avance de fase.

Este artículo recoge la ponencia de la Dra. Carmen Torrejón sobre el estado actual y el futuro del lipedema y la completa con casos de pacientes seguidas con medidas en un estudio con tecnología Capenergy. Está pensado para fisioterapeutas, linfólogos y profesionales que atienden a estas pacientes en consulta.

Qué es el lipedema: una predisposición no es una condena

La Dra. Torrejón arranca con una distinción sencilla. La genética es el «sello de la ganadería» con el que nacemos, la carga que llevamos impresa en los cromosomas. La epigenética son los interruptores externos (alimentación, actividad física, estilo de vida) que encienden o apagan esa predisposición.

Muchas pacientes llegan diciendo que su madre y su abuela «eran así». La herencia existe, pero en el lipedema, según la doctora, pesa más la epigenética que la genética. Es una enfermedad que aparece o empeora con los cambios hormonales y con el aumento de peso, y precisamente por eso se puede actuar sobre ella.

85 %

de las pacientes con lipedema avanzado y sobrepeso de su consulta no tenía lipedema ni sobrepeso de joven. La mayoría lo desarrolló con el tiempo: en la pubertad y, sobre todo, en embarazos y partos.

Fuente: registro estadístico propio del centro de la Dra. Torrejón, compartido en su ponencia.

Es un dato observacional de una sola consulta, no un estudio poblacional, pero apunta en una dirección clara: la progresión no es inevitable.

Cómo se reconoce: el diagnóstico es clínico

El diagnóstico del lipedema lo establece la exploración de un profesional, no una prueba aislada. La doctora se fija en cuatro señales:

  • Desproporción simétrica. Gran diferencia entre el tronco y la mitad inferior del cuerpo; pierna voluminosa y tobillo estrecho, lo que ella llama el «signo de la gomilla».
  • Dolor, hipersensibilidad y hematomas. Son los primeros síntomas y los que más refieren las pacientes. En la experiencia clínica de la Dra. Torrejón, también son los que más mejoran con la radiofrecuencia de alta intensidad.
  • Pesadez y fatiga. Cualquier ejercicio se vuelve cuesta arriba, y la paciente entra en un círculo vicioso del que hay que sacarla.
  • Restricción funcional. Cuesta agacharse o levantarse del suelo. A partir de la fase 2 suele haber ya afectación del drenaje linfático.

Las cinco fases del lipedema y la analogía de las palomitas

Para explicar lo que pasa dentro del tejido, la doctora recurre a las palomitas. La grasa ocupa mucho y pesa poco. La semilla sin abrir es el nódulo de la fase 2; la palomita hinchada, el adipocito agrandado de la fase 3. La paciente con lipedema tiene más «cajoncitos» para guardar grasa, y además más llenos.

En la clasificación que utiliza la Dra. Torrejón, la enfermedad recorre cinco fases:

Fase Qué se observa
Fase 1 Piel lisa y más volumen. Pasa fácilmente por una simple celulitis.
Fase 2 Aparecen irregularidades y nódulos.
Fase 3 Adipocito agrandado y pliegues cutáneos que «cuelgan».
Fase 4 Edema mucho más marcado.
Fase 5 Desproporción incompatible con una vida normal.

Cada fase agrava la anterior. Por eso el objetivo del tratamiento no es volver a la casilla de salida, sino que la paciente no pase de fase.

¿Prefieres verla en vídeo? La ponencia completa de la Dra. Torrejón está en el canal de YouTube de Capenergy. Ver la ponencia en YouTube →

No todas las piernas hinchadas son lipedema

Confundir el cuadro retrasa el tratamiento y, a menudo, refuerza la culpa de la paciente («si adelgazara, se le iría»). Estas son las diferencias que repasa la doctora:

Cuadro Distribución Rasgo diferencial
Lipedema Bilateral y simétrico, tobillo estrecho Dolor y hematomas; igual por la mañana que por la noche; sin fóvea salvo en fases finales
Linfedema Unilateral y asimétrico, afecta a pies y manos Deja fóvea al presionar con el dedo
Insuficiencia venosa Piernas que se hinchan a lo largo del día Manchas hiperpigmentadas en el tobillo, «como un calcetín»
Obesidad común Generalizada o abdominal Responde a dieta y ejercicio de forma global
Esteatopigia Glúteos y muslos llenos por constitución Distribución constitucional de la grasa, sin patología

Un origen con muchas piezas

No hay una causa única. La literatura de 2022 y 2023 que repasa la doctora señala varios factores que acaban coexistiendo:

  • Microangiopatía. Pequeños vasos más permeables que favorecen la retención de líquido.
  • Inflamación de bajo grado. El trastorno funcional aparece antes que la enfermedad.
  • Factores epigenéticos. Moldean el tejido graso y la fibrosis.
  • Disfunción linfática. El drenaje se resiente y se acumula líquido.
  • Matriz extracelular alterada. Se altera el medio en el que las células se comunican.
  • Resistencia a la insulina. La llave llega, pero no encaja en la cerradura.

La microbiota y la permeabilidad intestinal influyen en la progresión de fase, aunque no se consideran su causa.

Tratamiento del lipedema: un abordaje multidisciplinar y conservador

Si el origen tiene muchas piezas, el tratamiento también. La Dra. Torrejón lo plantea como un trabajo en seis frentes que se suman:

  • Alimentación. Mediterránea y discretamente hiperproteica. Sin déficit calórico no hay pérdida de peso.
  • Caminar a diario, trabajo de fuerza y, sobre todo, ejercicio en el agua. Nunca correr.
  • Bomba plantar. Calzado plano y con los dedos libres: la planta del pie es el «segundo corazón».
  • Drenaje linfático manual. Como parte de la fisioterapia descongestiva.
  • Radiofrecuencia de alta intensidad. Para síntomas, tejido y función, siempre junto a lo anterior.
  • Apoyo psicológico. Frente a la frustración del «me ha tocado a mí».

La cirugía queda para los casos severos, y siempre seguida de tratamiento conservador para que el resultado dure.

Dónde actúa la radiofrecuencia: la piscina y el paracaídas

La piscina. Las células no se comunican directamente: intercambian a través del líquido que las rodea, la matriz extracelular. Mejorar ese equilibrio mejora la salud del tejido.

El paracaídas. Los tabiques fibrosos son como las cuerdas de un paracaídas: se secan, se endurecen y tiran, y por fuera vemos nódulos. Si no se actúa ahí, no mejoran ni el aspecto ni los síntomas.

Qué se puede esperar: mejora de los síntomas, de las características del tejido y de la capacidad funcional, siempre junto a dieta y ejercicio. No es una cura ni un resultado de una sola sesión.

Casos: pacientes con lipedema seguidas con medidas

Para ver cómo se comporta ese abordaje en consulta, Capenergy sigue a 12 pacientes con lipedema tratadas con su tecnología. De cada una se registran siete medidas por pierna (perímetros de pie a muslo y movilidad de rodilla y tobillo) en tres momentos: la sesión 1, la sesión 10 y un seguimiento posterior. Estos son tres casos representativos; cada paciente aparece solo con su código.

Es una serie de casos, no un ensayo controlado. Describe cómo evolucionaron estas pacientes, no permite atribuir el cambio a un único factor ni anticipar el mismo resultado en otras.

Caso 19LPIGA · el muslo se reduce de forma sostenida

Medida · derecha / izquierdaSesión 1Sesión 10Seguimiento
Perímetro 15 cm sobre rótula (cm)68,6 / 69,668,0 / 66,662,4 / 63,4
Perímetro 5 cm sobre rótula (cm)59,4 / 59,659,0 / 57,554,9 / 55,9
Perímetro 10 cm bajo rótula (cm)50,4 / 49,549,1 / 48,848,3 / 48,0

El perímetro a 15 cm sobre la rótula baja 6,2 cm en cada pierna entre la sesión 1 y el seguimiento, y la flexión de rodilla pasa de 114/110 a 117/117 grados.

Caso 01LPNCL · menos volumen y más movilidad

Medida · derecha / izquierda Sesión 1 Sesión 10 Seguimiento
Perímetro 15 cm sobre rótula (cm) 53,3 / 51,2 51,6 / 49,0 50,2 / 50,8
Perímetro 5 cm sobre rótula (cm) 43,5 / 42,8 41,5 / 40,9 42,0 / 40,7
Flexión de rodilla (grados) 130 / 128 134 / 134 132 / 132

El muslo se reduce hasta la sesión 10 y la flexión de rodilla gana entre 4 y 6 grados. En el seguimiento, la pierna izquierda recupera parte del perímetro.

Caso 14LPAMD · mejora funcional mantenida

Medida · derecha / izquierda Sesión 1 Sesión 10 Seguimiento
Perímetro 15 cm sobre rótula (cm) 62,7 / 60,7 60,4 / 60,0 60,0 / 60,0
Flexión de rodilla (grados) 128 / 122 130 / 130 130 / 129
Dorsiflexión de tobillo (grados) 8 / 8 10 / 10 10 / 10

Perímetros estables y mejora funcional mantenida: la flexión de rodilla izquierda pasa de 122 a 130 grados y la dorsiflexión de tobillo, de 8 a 10.

Los tres casos no evolucionan igual. En uno el muslo sigue bajando después del tratamiento, en otro parte del perímetro vuelve en el seguimiento y en el tercero los perímetros apenas cambian, pero la movilidad sí. Es lo que cabe esperar de una enfermedad crónica y multifactorial, y es la razón por la que la tecnología tiene sentido dentro del abordaje completo y no como pieza aislada.

Quitar la culpa no es quitar la responsabilidad

Es la idea central de la ponencia. A una paciente a la que le repiten «tú eres así» desde jovencita se la empuja a dejarse ir. El mensaje correcto es otro: tienes una predisposición, pero si trabajamos juntas no tiene por qué avanzar. Para el profesional, eso significa explicar la enfermedad sin culpabilizar y, a la vez, implicar a la paciente en lo que sí depende de ella.

El futuro: diagnosticar antes y frenar la progresión

La Dra. Torrejón cierra con las líneas que, a su juicio, marcarán el abordaje en los próximos años:

  • Diagnóstico predictivo. Detectar desde la fase 1 hacia dónde va el problema.
  • Control del peso. Un «peso rojo» de alarma: al llegar ahí, hay que dar marcha atrás.
  • Inflamación de bajo grado. Analíticas precisas antes de que aparezcan los síntomas.
  • Ejercicio diario. Cardiovascular y de fuerza; caminar una hora al día.
  • Fuera ultraprocesados. Comer bien no es más caro ni lleva más tiempo.
  • Tecnología de alta intensidad. Para mejorar el equilibrio del tejido graso.

Sobre los fármacos para la obesidad (semaglutida, tirzepatida), la doctora es clara: hoy no hay evidencia clínica de que mejoren el lipedema.

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Preguntas frecuentes sobre el lipedema

¿El lipedema es lo mismo que la obesidad?

No. En la obesidad común la grasa se reparte de forma generalizada o abdominal y responde a dieta y ejercicio de forma global. En el lipedema la acumulación es simétrica de cintura para abajo, con tobillo estrecho, dolor y hematomas, y no responde igual. Pueden coexistir, y el aumento de peso empeora el lipedema.

¿Cuántas fases tiene el lipedema?

En la clasificación que utiliza la Dra. Torrejón, cinco: desde una piel lisa con más volumen (fase 1) hasta una desproporción incompatible con una vida normal (fase 5). Cada fase agrava la anterior, y el objetivo del tratamiento es que la paciente no avance.

¿Cómo se diferencia el lipedema del linfedema?

El lipedema es bilateral y simétrico, respeta pies y manos y no deja fóvea salvo en fases finales. El linfedema suele ser unilateral y asimétrico, afecta a pies y manos y deja fóvea al presionar con el dedo.

¿El lipedema tiene cura?

Es una enfermedad crónica. El tratamiento del lipedema busca frenar la progresión y mejorar síntomas, tejido y función con un abordaje multidisciplinar: alimentación, ejercicio, drenaje linfático, tecnología y apoyo psicológico. La cirugía se reserva para casos severos.

¿Los fármacos como la semaglutida mejoran el lipedema?

Según la Dra. Torrejón, hoy no hay evidencia clínica de que los fármacos para la obesidad, como la semaglutida o la tirzepatida, mejoren el lipedema.

Ante una paciente con piernas voluminosas y dolorosas, lo habitual es pensar en sobrepeso o en retención de líquidos. Pararse a explorar la simetría, el tobillo, el dolor al tacto y los hematomas lleva unos minutos más, y puede cambiar por completo el rumbo de su tratamiento y el mensaje que se lleva a casa.

El abordaje que propone la Dra. Torrejón sirve para cualquier consulta: diagnosticar pronto, quitar la culpa sin quitar la responsabilidad y sumar alimentación, ejercicio, drenaje, tecnología y apoyo psicológico para que la paciente no pase de fase. Si quieres ver cómo encaja la tecnología Capenergy en ese abordaje, escríbenos y lo revisamos juntos sobre tus casos.

Este artículo es contenido divulgativo dirigido a profesionales sanitarios y se basa en la ponencia de la Dra. Carmen Torrejón. No sustituye la valoración de un profesional. La tecnología Capenergy es complementaria al criterio clínico del profesional, y los casos mostrados ilustran la evolución de pacientes concretas sin garantizar resultados individuales. Producto sanitario con marcado CE · Organismo Notificado 1639.


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